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Llamado del
Cóndor, Perú 2003
Consejo de Visiones
de la Acción Bio-regional
Encuentro del Condor en Perú
Crónica
de Miyo
“Abrigados en el interior de las
montañas,
bajo el manto de estrellas que rodea el
pico más alto de la Madre Verónica,
encendimos
los fuegos rituales y compartimos la sabiduría de
los tiempos.
Honrado en el pasado y recordado desde el
futuro
cientos de peregrinos bebieron sin tregua de ese
Grial
que despierta la sangre dormida y abre nuestras percepciones
sutiles.
Taitas, sacerdotisas, guerreros, videntes, aventureros,
maestros y profetas
danzaron en círculo con las
hadas, los elfos
y los seres elementales del lugar sagrado.
Rostros familiares y ojos brillantes conocidos desde siempre,
ajenos a las luchas personales y abiertos al consenso.
…Y
así una vez más la magia volvió a
manifestarse sobre la tierra andina,
fecundada en este
giro del tiempo por los artesanos del futuro.
De los cuatro
rumbos llegaron los guerreros con sus nuevos tipis
a entrelazar
el Círculo de la Palabra creadora
y en todos los
idiomas se repitió el ritual de la hermandad perdida…
Una
sola Tierra, una sola humanidad, un solo corazón
planetario”
Miyo, Sept 03
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Notas personales para imaginar un misterioso
viaje transpersonal
Un
viaje marathoniano que implicó tres aviones, dos
taxis, un tren en el aeropuerto de Miami, un autobús
y una especie de carro motorizado nos condujeron hasta
el ‘lujoso’ tren que cubre la ruta a la base
del Machu Picchu. En el camino pasamos por el punto kilométrico
82, donde se encuentra la entrada-puente que abre el camino
inca tradicional (a pié), y a su izquierda aproximadamente
a un kilómetro de distancia por una estrecha senda
de montaña estaba en ese momento instalándose
el campamento base del Consejo de Visiones. Ya el día
anterior por la tarde, recién llegados, habíamos
contactado en Ollantaitambo con Alberto Ruz y la Caravana
que presentaban el programa del Llamado del Cóndor
en diversos lugares públicos (escuela, ayuntamiento,
etc.) con actuaciones, charlas, diapos, teatro para niños,
etc. Poco a poco fuimos encontrándonos con un buen
grupo de paisanos, entre los que caben resaltar algunos
viejos guerreros de nuestro bienamado Arcoiris (hacía
tiempo que no veía un mala de cerámica como
los que usábamos en aquella universidad), gentes
de los Clanes de Quetzalcóatl e incluso al compadre
Enrique González miembro de Chrisgaia con su amigo
Luis Herrero de Zaragoza, interesados como siempre en los
aspectos de la sanación indígena, entre otros
temas. La abuela Margarita, los cicloturistas planetarios
Dai y Shaivani, algunos navarricos…
Acabábamos de llegar y aún
no me había presentado, así que con la ayuda
de la comadre Natalia Hernández de Madrid que llevaba
ya mes y medio como voluntaria del encuentro y que nos
echó una mano en los últimos trámites
del viaje, fuimos re-conociendo y saludando a los miembros
de la caravana (los veteranos me eran familiares, otros
menos aunque me conocían por los libros o por las
palabras de Beto) y a algunos responsables de la convocatoria.
Después Alberto Ruz y su hijo Odín (junto
a su nieto Arún) me presentaron ‘oficialmente’ y
comenzó la juerga… Esa primera noche dormimos
en un hostal y a primera hora de la mañana salimos
para la montaña.
Pero no temáis, no es mi intención
hacer un relato pormenorizado de cada actividad que allí se
realizó a lo largo de los siete días que
convivimos con más de 600 asistentes llegados de
las cuatro partes del globo (se contabilizaron más
de 30 paises). Simplemente deseo señalar media docena
de momentos que recuerdo especialmente, dejando para otros
la descripción de las actividades del fin de semana
y del enorme círculo de despedida que se realizó el
domingo al mediodía, rodeando todo el enorme campamento,
ya que el viernes de madrugada salimos de vuelta al origen
al que llegamos 48h después, el domingo a media
mañana.
1º La
Ceremonia del equinoccio de primavera en el Machu Picchu
(en nuestro hemisferio equinoccio
de otoño) fue muy poderosa, y a pesar de estar prohibidas
todas las manifestaciones tradicionales no tuvieron más
remedio que dejarnos hacer nuestra firme voluntad, siempre
respetuosa con el entorno pero focalizada en aprovechar
dignamente la oportunidad para celebrar tan insigne momento.
Sabiendo lo que había, comenzamos media docena de
círculos al mismo tiempo, bastante alejados en el
espacio, y el sonido de los caracoles surcaba el aire impidiendo
a los guardas todo tipo de intervención. Encendimos
copal, realizamos un círculo de unas doscientas
personas, meditamos, cantamos varias veces, e incluso llegamos
a danzar seis dancitas en círculo con los pocos
concheros presentes (algunas comadres y compadres mexicanos)
y un grupo numeroso de apoyo en el que se encontraban todos
los viejos amigos, incluido Beto. La energía era
muy potente y las piedras parecían resonar cuando
te apoyabas encima. Los Om, caracoles, cantos, gritos,
tambores y demás expresiones espontáneas
daban un ambiente mágico a ese lugar que es uno
de los más poderosos centros ceremoniales de todo
el planeta. La impresión de encontrarnos en un Chakra
de la Tierra es totalmente real en el Machu Picchu, las
montañas son presencias majestuosas e impersonales,
verticales y prácticamente inaccesibles, como ajenas
a lo humano y su energía demasiado compleja para
poder ser traducida. Nada que ver con los lugares de poder
ya conocidos que permiten un contacto directo de ‘corazón
a corazón’ y que responden a tus demandas
o necesidades…
Unos pocos subimos y bajamos a pié en unos 40 minutos
durillos prestando los billetes a gentes que los necesitaban
y a algunos indígenas que se encontraban ‘colgados’ debido
a una cierta falta de organización. Tanto la entrada
(20 dólares) como el tren (50 dólares desde
Cuzco) están a precio turístico y por eso bastantes
miembros de la Caravana decidieron darse un paseíto
para entrar lateral y gratuitamente por un sendero de cabras
bastante difícil (sobre todo porque había llovido).
Más tarde, mientras danzábamos, otro grupo
ascendió hasta la cueva de la luna en el Wayna Picchu
realizando una experiencia fuerte de renacimiento que dirigió el
compadre Axel. Meditaciones, paseos, piedras resonantes,
y para terminar una primera reunión a la sombra (hora
y media en un lugar cedido por los encargados del centro
ceremonial) en la que Alberto me invitó a expresar
mis visiones y sensaciones ante el evento y que terminó con
un Círculo de Palabra. A la vuelta nos quedamos en
el Campamento, kilómetro 82, y pernoctamos en uno
de los ‘pesebres’ o cabañitas de paja
(había ocho o diez y en cada uno podían dormir
dos o a lo más tres personas) reservados para los
Taitas indígenas. Ahí nos instalamos para el
resto de la semana.
2º- La primera sesión de ‘batidora’:
El lunes por la tarde era la inauguración oficial
del Llamado del Cóndor. Por la mañana, las
energías de las doscientas o trescientas personas
que habían levantado sus tiendas en el valle estaban
bajas después de la paliza del día anterior,
pero sobre todo las gentes veteranas de la Caravana y algunos
otros voluntarios que llevaban varios días trabajando
necesitaban ‘marcha’. Por mi parte comencé la
meditación a las 4 de la mañana con una docena
de asistentes (la noche preciosa con Sirio encima de las
cumbres nevadas y así seguí día tras
día meditando con un grupo más o menos grande
a partir de las 4 ó 5 de la madrugada). Respecto
al tema del cansancio he de señalar que no era posible
llegar en coche al campamento y había que pasar
los suministros al hombro por un oscilante puente de madera
y un camino de cabras, o bien en una cajuela a través
de un cable metálico que atravesaba el río
de corriente bravía, con lo cual se habían
invertido más de mil horas de trabajo en movilizar
la intendencia hasta la otra orilla.
Así que me retaron a una intensiva de catarsis y ‘limpieza’,
y ahí calentamos un poco el ambiente con unos 60 ó 70
parcipantes a lo largo de dos horas de kiais, respiraciones
circulares, trabajos derviches, recapitulación y manifestación
de emociones bloqueadas, con una buena sinfonía de
llantos y gritos que dejaron a todos los presentes suavecitos
para la primera comida colectiva que disfrutamos juntos.
El martes por la mañana creamos un círculo
de danza y esta vez nos pusimos los trajes ceremoniales y
las plumas para estar un par de horas danzando como diez
dancitas, con sahumador, saludos a los Cuatro Vientos y un
numeroso grupo de participantes acompañándonos
durante toda la ceremonia. Fue muy bello y eché en
falta no haber convocado a media docena de nuestros concheros
hispanos para dar más fuerza y brillantez al acto.
Lo apunto para próximos encuentros. A la tarde presentación
y actuaciones, danza hindú por parte de las magníficas
danzarinas de la caravana, teatro y los primeros indígenas
que iban llegando desde las diversas zonas de los Andes… Las
placas solares permitían desde enchufar música
electrónica, hasta encender focos y micrófonos
para las actuaciones.
3º- Una bonita experiencia compartida:
El martes tuve un primer encuentro con Axel, un joven entusiasta
de imagen crística, y paseamos a lo largo de una
hora expresando nuestras respectivas visiones y algunos
obstáculos a resolver para que el Consejo diera
un fruto verdadero y dejara también espacio para
la experiencia espiritual, más allá del conocimiento
ecológico, de las alternativas sociales y de las
mil organizaciones presentes en el evento. Como integrante
de esa primera línea de ataque que pertenece a las
familias índigo, Axel está acostumbrado a
trabajar con multitudes en diferentes países y cree
en lo que llamo la ‘sanación instantánea’,
a través de la fe, de la invocación, del
milagro que juntos podemos crear Ahora. No nos fue difícil
reunificar objetivos y levantar el puente generacional
que nos ‘diferencia’, así que le propuse
un desafío.
Tengo que señalar primero que la noche anterior había
tenido un sueño en el que había visto a cuatro
de los integrantes del encuentro unificados: Jose Arguelles
arriba (contacto transpersonal), Alberto en la cabeza (claridad
de ideas), Axel en el pecho y servidor en el vientre. Y todos
formábamos Uno. A la espera de una presencia unificada
femenina que iba llegando… Cada uno estaba bien integrado
en sus cuatro componentes pero uno de ellos (el señalado)
sobresalía sobre los otros tres y ese era el que personalmente
representaba en el conjunto.
Así que después de relatarle el sueño,
acordé con Axel el presentarnos juntos en la reunión
de sobremesa del martes que estaba ya planificada en el programa.
O lográbamos armonizar nosotros mismos el pecho con
el vientre o ni siquiera merecía la pena plantearles
la cuestión a los demás. Y allí estuvimos
ante un centenar de participantes uniendo las polaridades:
entusiasmo y sobriedad, intuición y sabiduría,
expresión alada y firmeza zen… Luego los asistentes
me dijeron repetidas veces que estuvieron alucinando, que
sentían el poder y los escalofríos, que el
encuentro era posible y alimenticio, etc. Por mi parte me
vivía desde el techo y al mismo tiempo en esa conjunción
tan curiosa que formábamos. Total un alucine. Logré además
que Beto nos sirviera de traductor así que tres de
los implicados en el sueño estábamos de pie
en el centro del tipi de madera (la pirámide) uniendo
energías y rompiendo barreras que se habían
levantado antes de mi llegada. Arguelles aún estaba
missing. Exigió mucha alerta y conciencia del otro,
pero fue rico en aprendizajes. Fue intenso y equilibrado
y surgieron muchas intuiciones nuevas que a solas no hubieran
podido manifestarse. Resumiendo un regalo que no olvidaremos
ni nosotros ni los presentes. No hay que olvidar que en cada
franja horaria estaban planificados media docena de encuentros
de diferentes tipos, en distintas carpas (o cabañas
de plástico) y con diversos representantes de los
grupos integrados en la convocatoria.
4º- La visión Tantrika: Fueron
un buen puñado de asistentes los que, en uno u otro
momento del día, se iban acercando para preguntar
por mi prometida charla sobre el Tantra. Como mi decisión
de viajar a Perú se retrasó sensiblemente
debido a la Peregrinación por la Paz, no pude ser
incluido en los programas y no constaban los horarios de
mis intervenciones en ningún lado. A pesr de ello
la noticia se difundió pronto y finalmente me volvieron
a dejar la carpa central porque eran muchos los que querían
asistir a ella. Fue un contacto intenso que no hubo más
remedio que cortar después de un par de horas porque
las preguntas y las implicaciones personales se sucedían
sin descanso. Y bien puede decirse que las siguientes 24
horas, además de estar focalizadas en las abundantes
experiencias de Ayahuasca o con el San Pedro (por mi parte
a pesar de que fui invitado cuatro veces de manera ‘oficial’ decidí seguir
siendo un buen hijo del ‘híkuri’ y dejar
esos asuntos para otros momentos más adecuados y
tranquilos) tuvieron en todo momento una referencia a la
perspectiva tántrica y a la ‘nueva’ relación
amorosa entre hombres y mujeres…. Sucesivas consultas
relacionadas con el equilibrio de las Polaridades masculina
y femenina; con las dificultades psíquicas que provocan
la eyaculación precoz o los problemas de contracción
vaginal; con el camino energético que conduce al
amor y al éxtasis; con la determinación del
Propósito conjunto de Ascensión mutua u otro
semejante; con la remodelación de las relaciones
de pareja y el trato con los hijos; con el vínculo
que es posible crear entre amistad, sexo, meditación
y ascensión; con la sexualidad y el amor como camino
directo hacia el silencio interior y la experiencia divina,
etc.
5º- Círculo de Líderes-
Para terminar estos seis puntos he elegido la reunión
de cabezas-corazones de grupo con el objetivo de lograr
una coordinación de futuro. Fue el mismo jueves
por la tarde y estuvo acompañada por varias grabaciones
en video (que realizaban a cada uno los especialistas de
la caravana) para completar el relato visual del Llamado
del Cóndor. Nos reunimos una veintena de líderes
de ambos sexos entre los que se encontrana Jose Arguelles,
llegado el día anterior. Liora insistió en
que se convocaba con tanta premura debido a mi marcha el
día siguiente, pero gracias a Dios aunque me pasó la
palabra la dejé correr y poco a poco otros se implicaron
en ella (mi especialidad no son ni las Ecoaldeas ni el
Bioregionalismo). Las presentaciones fueron tediosas y
una vez más volvimos a dedicar las tres cuartas
partes del tiempo a mostrar nuestros galones y los reconocimientos
que nos avalan como interlocutores válidos. La cosa
ya comenzó a calentarse cuando en mi brevísima
intervención me presenté como amigo de la
Caravana y presidente del Sindicato Europeo de Líderes
espirituales en vías de jubilación. Alberto
poco después tomó el testigo e insistió en
que dejásemos a un lado las presentaciones. Cuando
me pasaron realmente la Palabra sólo insistí en
algo obvio, por lo menos para mi: “Todos conocemos
la teoría de aquello que nos interesa e incluso
muchos de vosotros sois amigos desde hace largos años
y sabéis de los planteamientos del resto. ¿Por
qué no damos un salto y entendemos que cuando gentes
especiales se juntan es necesario intentar hacer algo especial?
Compartir el Ser para plasmas algo que jamás se
haya creado. Invocar un propósito común que
hasta el momento haya sido imposible de experimentar y
utilizar el Poder individual y grupal para encarnar un
aspecto concreto de la utopía. Si somos especiales
demostrémoslo y no como académicos sino como
Mujeres y Hombres de Amor, Poder y Sabiduría”.
Después de matizar los planteamientos decidimos celebrar
el 8 de Junio (proximidad de Venus y oposición al
Sol) y el Día Fuera del tiempo del 25 de Julio (el
Señor Santiago) para expandir este nuevo horizonte
de la Conciencia. Y emprender estas 7 semanas el trabajo
para difundir el encuentro en cada una de nuestras bioregiones.
El 8 de Junio se celebrará especialmente en Suecia
y desde allí se conectará con todos los países
implicados y el 25 de Julio en Brasil (mi propuesta personal
fue en la parte chilena del lago Titicaca). Tengo que señalar
como punto muy importante la creación de un primer
Círculo interno a nivel planetario que servirá de
enlace entre todos los Encuentros y Consejos que encaucen
su energía en la transformación radical de
este mundo tal y como lo conocemos, y que se celebren especialmente
en Europa y América, aunque hay previstas también
varias actividades en el continente africano.
Por último deciros que articipé varios
días en el Consejo de Tradiciones Indígenas
con los Taitas andinos, la abuela Margarita y diversos
representantes de los pueblos indígenas, pero he
de señalar que al final hubo que separar el tema
de la Espiritualidad del de Tradiciones porque se hacían
incompatibles. La explicación de las necesidades
de cada pueblo o las visiones o celebraciones con las que
acompañan las cosechas o los ciclos anuales estaba
en las antípodas de lo que hoy concebimos como nueva
espiritualidad. Me quedó pendiente de tratar el
tema del sentido interno de la Velación, la Danza
y las Levantadas de Sombra de un compadre o comadre, y
realmente se hacía im prescindible una explicación
precisa pues la mayoría de los pueblos indígenas
han perdido lo más esencial de sus enseñanzas
tradicionales. Los temazcales y los gestos rituales al
Padre Sol de la abuela Margarita y del hermano peruano
Vidal Ayala Sinchi, las ceremonias de ayahuasca del compadre
Diego Palma y las del compadre Agustín Guzmán
sobre la medicina ancestral del San Pedro (ambos también
peruanos), la exposición sobre el consenso de Bea
Briggs, las danzas hindúes de Kena, Deva y Odín
a las tablas, las sabias palabras aderezadas de experiencia
y la visión lúcida de mi hermano Alberto
Ruz, etc son algunos d elos puntos a resaltar a lo largo
de estos días.
Y nada más, me siento como después
de tres días de ayuno (sereno y vacío) y
es el momento de despedirnos, a pesar de que se quedan
muchas cosas en el ‘tintero’. Se trataba de
daros una pequeña nota y ya veis en qué se
ha convertido, casi en un folleto. Gracias por vuestra
atención y hasta la siguiente batalla…
¡Sed
felices, amar la Tierra y respirar la luz del padre Sol! Con cariño
Miyo
Nota.- Después de releer el artículo
he de reconocer que me falta visión global
para plasmar una imagen holográfica de lo sucedido.
Muchos años alejado de las alternativas comunitarias
y de los avances fulgurantes del bio-regionalismo me llevan
a necesitar de más tiempo y experiencia para compartir
con vosotros mi propia comprensión sobre estos temas.
Además estuve tan implicado en los trabajos (la
falta de horizonte espiritual era claramente perceptible
desde el primer momento) que tuve que dejar a un lado muchas
otras posibilidades que se estaban desarrollando en la
carpa de al lado… Por eso he decidido finalmente
responder a vuestras peticiones de ‘resumir’ el
encuentro del Cóndor relatándoos algunos
de los momentos en que he estado implicado directamente.
Espero que los demás participantes aporten su propia
visión de este mágico encuentro y puedan
dar sentido a ese sin fin de experiencias que se hicieron
posibles en las faldas de la Verónica.
Miyo
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