Crónicas Planetarias 2020-3: 4 Elementos, Presencia y Rebotes energéticos-3, Miyo Fiel

2020: 4 Elementos, Presencia y Rebotes energéticos-3

2020 es el comienzo de una década brillante en la que cada vez nos sentiremos más cerca del dios creador que mora en nuestro corazón. Y al sentirnos así traspasaremos todos los límites de la imaginación para plasmar en la materia/energía la más alta conciencia creadora. Se trata de plasmar en nuestra cultura la edad dorada, el milenio de paz que tan lejos ha estado de nuestra imaginación en los últimos años. No más decepción ni fatalismo, hay que ponerse en marcha para avanzar en la dirección que consideremos adecuada. Porque a partir de este año en adelante disponemos de una verdadera oportunidad para cambiar la realidad colectiva y saturarla de alegría, de igualdad, de abundancia, de paz entre los pueblos, y de conciencia interna.

Vivimos tal aceleración de los ritmos de la madre Tierra que por todos los lados el mundo
elemental y la furia de los elementos se exceden en su función por mantener el equilibrio del planeta. Somos testigos de estos grandes excesos en los cuatro Elementos, y todo el mundo tiene una nueva sensación que hace simplemente dos años aún no había arraigado en nosotros: el apocalipsis es real y está cerca, con solo que se le vaya un poco la mano al “terraformador supremo” o cerebro planetario. Es como si todo el karma acumulado desde 1968 hasta el presente (pasando por 1987, 1999, 2012, hasta el 2020), llegara de golpe para equilibrar el balance planetario con la humanidad. Por eso es de enorme importancia que, a pesar del cansancio acumulado en estos últimos años, sigamos en la batalla florida con atención plena al presente. Cada día más confiados al encender nuestro fuego interno, irradiándolo como luz vibral alrededor de la piel como una verdadera vestimenta de luz para la fiesta que está a punto de comenzar.

No podemos seguir fieles a los principios del viejo mundo: luchar y controlar; defender nuestra imagen egótica, tan sensible ella; tener rencor; acumular y obsesionarnos con la materia y las normas, etc. La batalla interna continua y no es el momento de rendirse ante lo nuevo nunca visto ni oído (leer “el Camino con Corazón” de nuestra Escuela Chrisgaia). Avanzamos hacia un mundo con nuevas leyes y nuevas relaciones sociales. Ya ha pasado la etapa de dispersión y limpieza del pasado, aunque una parte de la humanidad seguirá en ello dos o tres años más. Llega el tiempo de alinearnos con el destino de Nova Terra y por tanto de reencarnar en vida, asumiendo las nuevas misiones que corresponden a cada uno de los seres conscientes de este planeta. Un buen puñado de líneas del tiempo fusionándose en un nodo de transformación total, para atravesar la puerta solar o grieta de los mundos, que nos conduce a una realidad desconocida, una vez completado nuestro trabajo de estos últimos treinta y tres años (desde 1987). Todos los que han sido convocados durante largos años para habitar un cuerpo físico ya han llegado a la frontera entre los mundos, y solo hace falta que den un paso más y salten al vacío, integrando las nuevas leyes de fraternidad, respeto a la vida, amor por la Tierra, redistribución justa de la riqueza, ayuda a los necesitados, libertad de género, de ideas, de sexo, etc. El planeta prisión ha dejado de tener esclavos y las rejas se han abierto para todos, especialmente para los jóvenes, que buscan de manera natural el camino de la liberación del Ser. Las dos primeras Olas de ascensión han cumplido con su destino (más aún la primera, con el puñado de maestros que encarnó su llegada a partir de los años cuarenta y cinco, coincidiendo con el estallido de las primeras bombas nucleares) y la humanidad ha llegado al abismo del cambio. Ahora toca un cambio generacional importante y en eso estamos.

Es el tiempo de la Presencia Yo Soy, lo femenino trascendente de la Madre Dios (Sophia), más allá de los ídolos devocionales que nos han vendido los carroñeros. El contacto con el Espíritu solo es posible desde el corazón. 2020 es el numero del cuerpo, de la Tierra (cuatro elementos, cuatro reinos, cuatro direcciones), de la perfección entre el espíritu y la materia. Y tiene que alcanzar su apogeo o epifanía en el 2021 que es el número 5 de la libertad del Ser. Eclipses y conjunciones, los alineamientos planetarios de Enero son un buen comienzo, para permitir que Plutón, bajo la guía del Padre Sol, lo dinamite todo especialmente las estructuras sociales (Saturno), para alcanzar una octava superior de conciencia. Y esto significa que habremos de sufrir otra vez la caída de las Torres gemelas, esta vez bajo la forma de una firme exigencia de integridad y empatía con sus respectivos cargos a todos los representantes públicos. Que tengan claridad de objetivos humanos y ecológicos; que encuentren las justas condiciones para vivir dignamente; que abran su mente a las más innovadoras invenciones para solucionar con genialidad juvenil los problemas irresolubles hasta el momento. Que sean capaces de cocrear otra forma de llevar la política y de hallar nuevos modos para vivir al margen de la familia tradicional; finalmente que empujen a la sociedad global para evolucionar en todos los planos de la existencia. Así que bienvenidos el caos, pero siempre en línea con la realización de un nuevo proyecto de humanidad basado en la justicia, el respeto y el compartir.

Un cambio acelerado y consciente en el que maticemos nuestras palabras, pensamientos, emociones y acciones, que serán los motores capaces de crear la nueva realidad. Estamos viviendo un tiempo increíble que va a exigir mucho de cada uno de nosotros, pero que a su vez va a proporcionarnos grandes regalos que ya creíamos perdidos para siempre. Pensemos a lo grande (tanto a nivel social como en la intimidad del corazón), serenemos la importancia personal, y de esa forma nuestro verbo y nuestras acciones nos llevarán a materializar el sueño de una nueva Tierra. Cada vez más lo que emites vuelve a ti como un boomerang, y esa va a ser una de las exigencias mas decisivas para el aprendizaje interno. Es la ley de la resonancia en acción. La negatividad, los parásitos, la oscuridad solo entrará en nuestro sistema si tenemos una base de pensamientos y emociones que vibren en el rencor, en el egoísmo, en el miedo o en la cólera. Pero repito, la vida no va a ser amable con quienes hagan las cosas a la contra, por rechazo, por intereses propios, por rencor o por venganza y, como si fuera una defensa de espejos contra las malas vibraciones, las energías oscuras van a volver a su origen con más fuerza aún de la que han sido emitidas, y las energías luminosas y amables también. Todo lo que no tenga corazón comenzará a derrumbarse este año, todo lo que no esté en armonía con el gran Espíritu y con la Madre Tierra caerá. Y todos seremos testigos y partícipes de ello en nuestras relaciones de amistad, familiares, laborales, en el ocio y en los vínculos con lo interno.

Cada acción que realizamos, cada decisión que tomamos, fuerza cambios en todo nuestro entorno porque el tiempo se mueve en espiral y no linealmente del pasado al futuro. Por eso respirar con conciencia plena en el presente altera para bien las líneas del tiempo futuro y las posibilidades de cambio planetario. No podemos cambiar el pasado, aunque a veces comprender esto nos cueste sangre, pero si aprender de él. Y finalmente los tres tiempos se funden en el instante vivo, que acelera su percepción del transcurso del tiempo hasta casi dividir en dos, lo que solo hace veinte años era un día ordinario. Todo se ha intensificado hasta reducir la longitud del día a la mitad, aproximadamente unas catorce horas. Y nosotros lo cabalgamos con diferentes caretas o personalidades que hemos creado y que se manifiestan desde la sombra según la interrelación que tengamos con el resto de nuestro entorno. Así al trabajar con las Líneas del tiempo paralelas, en el Ensueño consciente, con la Sanación de chakras o la Meditación, con los Archivos akhásicos o las Constelaciones acabamos viviendo experiencias que millones de gentes comparten en el presente continuo, tanto en los planos visibles como en los invisibles, y si somos capaces de resolver el enigma y asumir la sombra amorosamente ayudaremos a que esa multitud que comparte mi Línea emocional lo logre también, sea en esta o en otras realidades de la conciencia. Así que todo el trabajo interno individual tiene implicaciones colectivas y todos estamos unidos en un proceso de cambio planetario. Esta es la manera de limpiar del Tonal de los tiempos el miedo, la enfermedad y tantos dramas emocionales o físicos que están presentes en la memoria inconsciente de la humanidad. Miyo 2020

3 Responses

  1. Mari Carmen Amat Segura

    «si somos capaces de resolver el enigma y asumir la sombra amorosamente ayudaremos a que esa multitud que comparte mi Línea emocional lo logre también, sea en esta o en otras realidades de la conciencia»
    Gracias.

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