No volver a reencarnar sobre la Tierra, Miyo (víspera de Reyes 2020)

No volver a reencarnar sobre la Tierra

Miyo (víspera de Reyes 2020)

 

La matriz de limitación en la que estamos encerrados (en este planeta prisión) se basa en dos hechos bien definidos: 1- La mente parásita y foránea que nos piensa y nos sumerge en las emociones que los arcontes necesitan y 2- la obligación de retornar una y otra vez a la encarnación después de la muerte.

He desarrollado largamente el tema de la mente parásita en las Crónicas planetarias de estos últimos años, pero no tanto el segundo tema de cómo salir del bucle de muerte y renacimiento, es decir de la Rueda del Samsara y alcanzar una cierta libertad del Ser. En los manuscritos coptos o Evangelios gnósticos de Nag Hammadi (descubiertos en Egipto en 1947) se expresa lo que este pueblo gnóstico sabía de los arcontes, desarrollando un planteamiento muy cercano a la enseñanza gnóstica de Filón de Alejandría. Se incluye un diálogo del maestro Jesús el Cristo (como hijo radiante del SoI), con su discípulo Santiago, en el que se refiere a los Arcontes o Potestades que vinieron hace unos 3600 años de fuera del sistema solar y nos invadieron desde la 4ªD. Crearon un doble holográmico e ilusorio de la realidad manipulado a su antojo, y con él sustituyeron la verdadera realidad. Tenían caras reptoides o como de fetos humanos sin desarrollar, y no tenían alma inmortal. Se les puede equiparar actualmente a los Inorgánicos toltecas, a las Entidades depredadoras o incluso a los Annunakis pleyadianos. En los manuscritos se desarrollan ciertas ideas que aclaran la situación: “Los Arcontes negativos odian todo lo que nosotros consideramos sagrado. Están celosos de la naturaleza y de los seres humanos. El amor entre dos seres los irrita sobremanera y les encanta la violencia. Se excitan por la cólera, la guerra, los excesos sexuales y la muerte. Para ellos el odio y el miedo son manjares exquisitos. Crean las guerras para consumir el rencor que generan y la energía de los moribundos”.

 

La Matriz o doble holográmico es como una estructura mental que nos mantiene encerrados en una ilusión paralizante y sin contacto con el Ser. Nuestro cerebro no tiene límites y puede percibir (estando plenamente activado) medio Therabit de datos sensoriales y mentales por segundo (medio millón de Mb), mientras que dentro de la matriz el ser humano condicionado no es consciente de mas de un centésimo de Mb de información en ese mismo segundo, el resto se acumula en el inconsciente. Así que un solo grano de arena nos hace creer que percibimos de manera real esa vasta proyección del océano que se nos escapa en su mayor parte. De esta guisa vamos sosteniendo con nuestros pensamientos limitados un tipo de pseudo realidad creada por los arcontes. Sin usar el cerebro ni el adn en su justa medida, y utilizando un software foráneo y depredador de nuestras energías para interpretar el mundo. Nadie quiere mirar hacia dentro ni comprobar las mentiras que repiten cada día los periódicos y las imágenes televisivas. Por si fuera poco las tres cuartas partes de nuestros pensamientos son juicios negativos contra nosotros mismos o contra los demás, y hay muy pocos de ternura, humildad, compasión, amor o alegría…

¿Qué hacer? Primero afronta tus pensamientos limitativos, tus juicios y creencias, impulsos agresivos y obsesiones sexuales. Es una batalla contra la presión social (los pensamientos que llegan desde el tonal de los tiempos) y para limpiar lo heredado genéticamente por el linaje de sangre. Después aprende a disolverte en la meditación, entra en el Silencio y desarrolla la cualidad de Testigo, además de mantenerte plenamente en el Momento presente, sea al pasear o en cualquier acción cotidiana. Atención al instante y a las sensaciones que te llegan por los sentidos y la mente corazón. En tercer lugar invoca al Espíritu padre/madre desde la Presencia Yo Soy y activa las Envolturas etéreas de defensa y encendido del Fuego ígneo que quema todas las energías parásitas y activa los procesos de ascensión. Por último mantén siempre viva tu relación amorosa con la madrecita Gaia Tonantzin y sus diferentes reinos, ayuda en la limpieza de los Cuatro Elementos, sin olvidar que la Conciencia, el Quinto, es el más peligroso y polucionador de todos ellos.

 

Pero volvamos a los Arcontes. Habitan la cuarta dimensión y han creado esta Matriz de dependencia en la que vagamos sin rumbo, obligándonos a una inmediata reencarnación en el mismo momento de la muerte. Este es el tema que vamos a tratar en este artículo, la necesidad de saber a qué nos enfrentamos en el momento de morir y cómo podemos salir de una vez por todas de la Rueda del Samsara, aprendiendo a controlar ese último contacto con los Señores del Karma. Se hace necesario señalar que la Enseñanza gnóstica arcana considera a Jehovah como un Arconte enmascarado, un demonio y un falso dios, que es el causante de la duplicación de la Realidad (3ªD condicionada sobreimpuesta a 3ªD unificada). Jesús, que nunca invocaba al Demiurgo, enseñó sobre esa oportunidad excepcional que en el momento de la muerte está a disposición de cualquier ser humano, de la humanidad entera, para salirse de la programación estándar (este falso software que nos hace dependientes de los sentidos externos, vasallos de los poderosos y ajenos al Espíritu). Los Arcontes o Potestades caídas llegaron a la Tierra, como los Annunakis, y nos alteraron genéticamente para volvernos esclavos sumisos y devotos de su imagen, como falsos dioses. Ahora controlan el sistema entero y para lograrlo persiguieron y masacraron durante siglos a todos los gnósticos verdaderos (que hemos retornado con fuerza para la conclusión final y victoriosa de esta era). ¿Cómo se han mantenido tanto tiempo en el poder? Porque las buenas familias, las religiones, el estado, la educación, los medios de difusión y la ‘ciencia objetiva’ han internalizado sus demandas y ahora son estas instituciones las que llaman a eso ser civilizados y crean leyes para castigar a los que se salen de la norma.

 

Sin duda que siguen y seguirán planeando el reinado del terror y la desesperación hasta su último suspiro, y por eso ponen todo su empeño en extender el miedo a través de relatos apocalípticos. El dios de la guerra Jehovah, como en su día Huitzilopochtli en México, quiere que haya guerra entre las facciones religiosas y que las gentes se maten una vez más por defender a su ’único’ Dios. Los cristianos dejaron de ser gnósticos (conocedores de los secretos y poderes de la creación) con Constantino y su persecución imperial, y pasaron con los siglos a convertirse en marionetas del sistema. Sólo Jesús (que les enseñó durante cincuenta años los Misterios menores y mayores en Cuerpo de Gloria) y varias generaciones de sus primeros discípulos fueron bendecidos con el Bautismo del Espíritu la realización más alta. Después, durante siglos, el recuerdo de su gnosis permitió alcanzar el Bautismo de Fuego como paso intermedio, Pentecostés o el despertar de la Diosa. Hasta que finalmente los cristianos (pasados los primeros siglos) tuvieron que conformarse con el bautismo de agua, la limpieza emocional más primaria. “Y no hablamos con palabras de sabiduría del hombre ordinario, sino con palabras llegadas del Espíritu. Pues el hombre ordinario no sabe de estas cosas ni percibe lo que llega del Espíritu de Dios, las considera locuras de la mente que no puede comprender porque carece de discernimiento espiritual. Pero nosotros, Uno en Cristo, no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu del Creador, que proviene del verdadero Dios sin rostro, para que conozcamos y realicemos las promesas que ha concedido al verdadero Hombre abierto al amor espiritual”.

 

Es como si la ley universal asegurara la victoria del bien sobre el mal al final de cada ciclo, aunque tengamos que trabajar laboriosamente para conseguirla, porque el bien y la unidad son la esencia de los seres y las cosas, y el mal una creación artificial, no divina. Es el triunfo del Pleroma gnóstico, la plenitud espiritual, como el Satchitananda yóguico, un estado de paz, conciencia y beatitud extrema. El objetivo de la vida no es sufrir o servir a falsos dioses, ni conseguir grandes experiencias espirituales o lograr vivir un gran amor, sino liberarnos del yugo y de la tiranía de la encarnación y de la muerte, y solo podemos lograrlo en la medida de nuestra entrega impecable y constante en el camino de regreso al Hogar. Se trata de retornar a la conciencia divina, al Dios de los orígenes, a la luz increada. Los gnósticos daban importancia en este camino al ser conscientes de la relación entre vivos y muertos (vivos al otro lado), y señalaban la capacidad de varios discípulos de Jesús de hablar con las Ánimas. Se trata de la sinergia entre los que trabajamos desde lo visible y los que lo hacen desde lo invisible, ambos con el mismo propósito de salir del entramado de la Matriz. La Caída del paraíso es debida al sentimiento de separatividad y conlleva olvido e ignorancia en el niño reencarnado. Aunque la razón profunda es el uso de los artilugios arcónticos (implantes biotecnológicos) cuyo uso aclararemos en uno de los siguientes párrafos. Olvidamos de donde venimos, perdemos el estado de conciencia de unidad y abandonamos toda preocupación por nuestro destino, dejándonos absorber por las distracciones del mundo como si fueran un objetivo real capaz de sustituir la conciencia perdida.

 

Y a diferencia del resto de las escrituras manipuladas, en las que se ha omitido cualquier referencia a los arcontes, estos manuscritos se encontraron en estado puro y trataban de conocimientos directos de las primeras etapas del cristianismo gnóstico. El relato comienza por el primer Arconte, el Demiurgo, que afirma “Yo Soy el que soy, Dios no es nada separado de mi”, lo mismo que había afirmado siempre el hombre gnóstico de la raza de Set, en su conflictiva relación con los “príncipes de este mundo”. Los demás arcontes sitúan al primer hombre Adán en el Jardín del Edén después de crearlo del barro y tratan de controlar el Espíritu que ha recibido de la Fuente. Pero ese espíritu se convierte en mujer y como tal intentan violarla, así que se transforma en árbol y solo pueden violentar un pequeño reflejo de su esencia. Ese reflejo se convierte en Eva, la mujer de Adán. El tronco se vuelve serpiente y así Eva es enseñada por su propia esencia a comer los frutos del Árbol del bien y del mal. El demiurgo aparece como alguien celoso y temeroso, pero lo esencial es que la Eva psíquica le da fuerzas a Adán y la Eva espiritual  (reflejo de la divinidad) lo convierte en hombre espiritual.

 

El texto de los Evangelios gnósticos de Nag Hammadi sigue una vereda complicada. Nuestros “primeros padres” además de Caín y Abel tienen un tercer hijo Set, el padre de la raza gnóstica, y después llega una hija llamada Nores (la heredera espiritual del Jardín del Edén). Celosos y violentos, los arcontes tratan de destruir a la nueva humanidad que se les escapa de las manos. Norea pide ayuda a Noé, y recibe la protección de un ángel. La raza gnóstica es salvada por el arconte Sabaot, y estará bajo su protección hasta la llegada del Salvador. Después se le pregunta al ángel Eleleth cual es la naturaleza de los arcontes y como nos liberaremos los hijos de la luz de este ciclo. Y así Norea recibe la explicación de la fuerza creadora Sophia, sobre la actividad de Zoe, la vida, hija de Sophia y sobre el arrepentimiento de Samael, el demiurgo. El texto termina tratando de la venida del hombre verdadero, el elegido, que viene de la luz incorruptible… Aquí se hace la distinción entre un arconte maligno Yaldabaoth y un arconte converso, Sabaot, el dios de los judíos…

 

Pero vayamos a lo esencial de este artículo, la manera de librarse de los arcontes para evitar nuevos renacimientos y trascender el olvido y la ignorancia que derivan del vientre materno. Recordemos que los gnósticos eran chamanes y videntes poderosos y, como tal, Jesús habla con Santiago de este tema, y afirma que los arcontes vienen de fuera del sistema solar (lo mismo afirman los toltecas sobre los Inorgánicos, “llegados del fondo del cosmos”) y han convertido este planeta en una prisión dominada tiránicamente. Se alimentan de porciones energéticas de cada ser humano ordinario (del brillo de la conciencia, para los toltecas) creando situaciones de terror, guerra y tortura, e incluso roban energía a la Tierra, además de interesarse especialmente por nuestra alma inmortal, porque ellos no disponen de algo semejante. Jesús le dice a Santiago que nada más salir el alma humana del cuerpo (muerte), ya están un grupo de arcontes esperándola y la agarrarán para impedir que escape. Solo puedes librarte si emites una amorosa luz blanca espiritual en tu cuerpo luminoso (la Clara Luz tibetana). Pero si en esos momentos, como persona ordinaria y desconocedora de los Misterios mayores, te asaltan miedos mortales, una multitud de arcontes negativos te rodeará, te demandarán peaje y te robarán el alma, devolviéndote de nuevo a la Tierra. Solo si mantienes la calma e irradias tu propia luz, los Arcontes positivos (Potestades) establecerán un contacto directo con tu alma. Estos Arcontes son como los Señores del Karma para la enseñanza esotérica. Los tibetanos en su Libro de los Muertos también insisten en que si has perdido el contacto inicial con la Clara Luz, llegarán primero las divinidades benéficas y si no sabes unirte a ellas y aún te atemorizan, se manifestarán ante ti las divinidades iracundas­­­.

 

Estas Potestades te preguntarán, sigue diciendo Jesús a Santiago, “¿quién eres? ¿de dónde vienes? ¿Que clase de hijo de la humanidad eres?” Y con gran calma y amor, brillando en el Ser, debes responder: “vengo de la humanidad que nació de la Fuente preexistente. He venido para reconocer a los que son de mi clase (tienen alma inmortal) y distinguirlos de los desalmados (alienígenas)”. Y te preguntarán por estos seres venidos del fondo del espacio. Y les dirás que derivan de la Sophia caída, que los creó de la raza humana y son nuestros parientes cercanos, pero sin la chispa inmortal. Que ellos seguirán por siempre en la Tierra y que tu vuelves ahora a la Fuente que te dio el Ser. Porque solo en la Fuente se recupera la memoria de nuestro origen y de todas las vidas vividas. Luego tendrás libertad para elegir tu destino, pero primero tienes que volver a la Fuente. Porque antes de nacer de nuevo, cuando te roban el alma, te ponen un implante para que lo olvides todo y no puedas acceder al conocimiento acumulado en el alma. En la 3ªD condicionada puedes rebelarte contra la tiranía de la mente negativa (abrazando la sombra, entrando en el silencio profundo, aprendiendo a ensoñar, fundiéndote en el fuego del amor) y alcanzar la 3ªD unificada. Entonces se pone en marcha un Activador en el que vas recordando progresivamente tus orígenes y paso por el universo, pero al morir, si no aprendes el camino de encender tus envolturas de gloria, te atraparán de nuevo y te implantarán otro chip de olvido. Y volverás una y otra vez al principio, hasta que seas capaz de vencer a la muerte, que es el verdadero desafío del alma humana encarnada, salir de una vez por todas de la Rueda del Samsara.

 

En el Apócrifo de María Magdalena se muestras los poderes necesarios para alcanzar el descanso eterno, Jesús le dice lo que tiene que hacer, pero también se refiere a los arcontes. “Después de superar con tu luz y conciencia las tres primeras Potestades que quieren atraparte dentro del miedo para robar tu alma y ponerte el chip del olvido, aparecen las siete Potestades de la ira que te ponen a prueba para arrastrarte a las tinieblas: la sombra, la concupiscencia, la ignorancia, la envidia, el reino de la carne, la loca inteligencia de la materia y la sabiduría irascible. Y te preguntarán: “¿De donde vienes homicida? ¿a donde vas alma vagabunda?” Y el alma solo queda libre si contesta: “Lo que me oprimía ha muerto, mi concupiscencia ha sido apaciguada y me he liberado de mi ignorancia”… Tienes que responder a las preguntas de los Señores del Karma para retornar al Hogar, tal y como las deidades pacíficas e iracundas preguntan diferentes cosas a los tibetanos que acaban de morir, especialmente en el segundo y tercer bardo del Libro de los muertos. Se trata en primer lugar de que seas capaz encender tus Envolturas de luz (allí sin la presión del cuerpo es más fácil) y de que te mantengas en calma recordando la presencia Yo Soy. Al morir, cuando aparezca la Gran luz, el Cortejo familiar y la sensación de exaltación y Felicidad no te entregues ciegamente a estos sentimientos, sino mantente firme en tu propia divinidad y no te pongas en manos de ningún falso poder ni egregor creado alrededor de los Jesús, María, Buda o Krishna. Y en segundo lugar se trata de que recuerdes el nacimiento cósmico de la humanidad, y que conozcas tu diferencia con los ángeles caídos que fueron creados de segunda generación o desalmados. Los mismos que se oponen violentamente a que recuerdes tu origen y quieren mantenerte enganchado a esta realidad, esta cárcel para el alma, como toda la cultura actual

 

Porque conocer o Ver a estos seres es quitarles todo el poder de engaño que tienen sobre nosotros, y entonces ya no perseguimos sus objetivos interesados, sino que salimos de la mente parásita y del sistema de dependencia. Si sabes quien eres no pueden retenerte. Las mentes esclavizadas te dirán que solo es real este mundo y luego nada, que no existen los arcontes ni los ángeles, ni las energías de cuarta dimensión que conducen al mundo como si viviéramos en granjas para criar humanos. Incluso se han esforzado por cambiar todas las escrituras antiguas para que no aparezca ninguna referencia sobre ellos ni sobre su origen. “Los seres oscuros arcontizan con su tecnología biológica a los humanos y los humanos siguen ciegamente sus creencias religiosas crueles y violentas (o sus ansias de poder y éxito), mientras los parásitos, entidades o implantes a su servicio les chupan la vida”. Ellos, la mente parásita de la gente ordinaria, está en el origen de la violencia y la crueldad en la naturaleza humana, porque de ello se alimentan. Y Jesús llegó a la Tierra para acabar con ese imperio arconte que ahora, dos mil años después, toca a su fin.

 

¿Qué energía humana persiguen los arcontes y como la generamos nosotros? Estas presencias o entidades llevan 13000 años en la cuarta dimensión terrestre y se alimentan de una sustancia que se ha dado en llamar H48, hidrógeno denso, que es producida a través del miedo, el dolor, el sufrimiento, y la enfermedad. Y no están solos. Tienen contratados también a un sin fin de humanos que trabajan para proveer a sus mandos y vigilantes arcontes de esta energía. Normalmente estos robots humanoides, servidores de la oscuridad, están implantados con instrumentos arcónticos y llevan chips energéticos de control o de inteligencia artificial. Unos y otros, arcontes y humanos condicionados, hakean las mentes de la gente ordinaria (mente parásita) y así controlan su alma, creando una realidad de peligro, incertidumbre y angustia permanente, para que produzcan la energía del miedo que tanto desean. Y ¿qué hacen con esta sustancia? Pues no solo les sirve de alimento, sino que trafican con ella en los planos etéreos inferiores de la cuarta dimensión, en forma de un compuesto de alta vitalidad muy valorado allí, a pesar de restricciones recientes para su venta impuestas por la Confederación Galáctica. Esta sustancia es sobre todo generada en las guerras, en los rituales iniciáticos sangrientos (illuminattis, Fraternidad SKull&Bones por ejemplo), con las violaciones, las torturas, y el terror en general. Y para ese negocio alimenticio utilizan a la humanidad (siempre podéis ver la película Júpiter Ascending “el destino de Júpiter”, que trata de este tema de manera bastante clara).

 

De aquí que todo en la sociedad esté diseñado para que sientas temor e incertidumbre ante el futuro. Por eso te hakean la mente, porque ellos no pueden crear directamente en tercera dimensión y te utilizan a ti para lograrlo. Como es natural este alimento no hace que estas entidades tengan buen ver, sino que tienen apariencia un tanto monstruosa, reptiliana a veces, demoníaca y bastante fea a la visión interna. También existen todo tipo de bichos parásitos que enferman a las gentes y se vuelven chupópteros de la envoltura energética o aura, a la que contagian el miedo y la agresividad. Algunos chips biológicos tienen filamentos que parasitan el sistema nervioso, y atraen hacia ti los pensamientos más negativos que almacenas en tus recuerdos: la violencia de papá, la angustia de mamá, un accidente, una muerte, un momento de terror cerval… Es así como te roban la energía vital, acentuando tu sombra sin resolver, que se expresa por un color rojo intenso del temor o la violencia. La nuca o el plexo solar son sus lugares preferidos. Y repito de nuevo, el miedo es el alimento de los arcontes y absorben tu energía para crear esa sustancia que les vitaliza en su naturaleza oscura. Y si bien los illuminatti desconocen e ignoran que es el amor y lo manipulan verbalmente (están encarnados y dirigidos por el mental), para los arcontes esa vibración (con sentimiento) les produce verdadera angustia y escapan aterrorizados de su presencia (también huyen de la paz del corazón, del silencio mental, la fusión con la naturaleza, el ensueño (les ves), etc). No pueden afrontar nada que venga de la Fuente. Recuerda por tanto: cuando tu luz vibral se expande, todos los bichos y parásitos, las entidades e instrumentos arcónticos se queman en ese fuego porque no sin capaces de soportar las altas frecuencias. A esto llamo “poner chile en tu envoltura”. Y para despedirme por hoy, alertaros ante tantas ceremonias (empezando por el bautismo), creencias (santos, vírgenes) e iniciaciones (a la diosa reptoide Cuatlicue por ejemplo) que se programan para que des tu autorización a estas energías y que se queden contigo largo tiempo con tu permiso. Tienes que retirar esa autorización y hacer una ceremonia de meditación para disolver implantes y contratos etéricos con todas estas entidades.

 

Miyo, víspera de los Reyes Magos 2020

6 Responses

  1. Gracias Miyo por este impactante artículo, la verdad es que me ha dejado bastante «tocado»…. Entiendo que a fuerza de encender el cuerpo luminoso, meditar, vencer las pasiones, etc en este plano 3D en el que nos encontramos, entonces en el momento del tránsito, después de la muerte, nos resultará más fácil hacer lo propio y no caer de nuevo en las redes manipuladoras de los arcontes… ¿es así?
    Bendiciones, Jorge.

  2. Jesus

    Hola Miyo me gustaría hablar contigo de este tema. He leído todo lo que me has mandado. Muchas gracias. Ahora mismo estoy en un proceso que se podría decir, de tocar fondo. No sé si eso es abrazarla sombra o que cada vez me están parásitando más. Gracias por tu dedicación y entraré en el Skype y te pediré una cita. Feliz año 2020

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