Crónicas 2017-2018 :: XX. Imagina el pasado y recuerda el futuro

 

Cr20- Imagina el pasado y recuerda el futuro

(para los que han descubierto ya el Sol en las Tinieblas)

I

Todo se intensifica y se acelera sin remedio, tanto la liberación de la mente parásita

como el proceso de ascensión, que afecta a un número creciente de humanos.

Desde hace años, y más aún desde hace unos meses, para muchos de vosotros

la resurrección ha llegado a su fin y si perteneces a este grupo, puedes dar testimonio

porque experimentas una libertad nueva, llena de amor y felicidad en un cuerpo físico.

Si estás ahí es que has unido los opuestos y trascendido la dualidad en lo cotidiano,

has abrazado tus luces y tus sombras con altruismo y nobleza, pero ahora lo que viene

se lleva por delante todos los juegos de aficionados en los que hemos participado,

porque se trata no solo de la libertad de esta tierra (planeta 606 del sistema de Satania)

y de nuestro sistema solar, sino de todos los mundos y del conjunto de las dimensiones,

tanto en este universo conocido de Nebadón como en el multi universo de Orvontón.

Todas las esferas y dimensiones, todas las creaciones celestes y todas las conciencias.
Por un lado lo más grande y por otro lo más simple que descansa en tu propio corazón.

Es el fuego del amor desnudo y los últimos pasos de la conciencia encarnada,

que están aquí para cerrar digna y armoniosamente el último acto de la resurrección.

El espíritu se manifiesta fuera de nosotros, alrededor de nosotros y dentro de nosotros,

y, cada día que pasa, el tiempo y su organización práctica nos concierne menos.

Todo es ahora, y más allá del cuerpo y la forma, en el vacío sin dimensión,

vivimos el amor más verdadero, sin retrasos ni nuevas pausas que lo alarguen todo.

Las palabras ya no sirven para ayudar, a lo más la experiencia vivida desde el corazón,

ser uno con el otro, aceptarlo plenamente y reconocerlo como yo soy, sin condiciones.

Se trata de fundirse con otro humano (es como integrarlo) sin necesidad de informarle,

sin pedirle nada, solo manteniendo tu vibración alta, hasta ser uno con su esencia.

Las enseñanzas racionales no bastan, sólo la energía es imprescindible, fe y entusiasmo.

Así descubrirás la autonomía y la libertad, sin juzgar ni evaluar a nadie, solo pura aceptación.

Mira a la persona, sonríe, absorbe su espíritu, olvida su apariencia y rol, respeta sus maneras,

y de esta forma él o ella encontrarán el camino, aunque se opongan inicialmente al espíritu.

Los velos han desaparecido pero muchos aún no pueden ver, aunque puedes comprobar

que ni los amigos ni la pareja están distantes a pesar de estar a grandes distancias.

A más presencia, mas alegría y amor, pero sobre todo después de una dura separación,

de abandonar una enseñanza, o una amistad, el reencuentro es posible de manera plena,

sea cual sea la sensación de traición, de abandono o de carencia que hayas tenido.

No juzgues nada, no puedes perder nada ni carecer de algo, deja de sentirte incompleto.

Todo es alegría y abundancia, amor y libertad aunque suene demasiado hueco y light.

Hay quienes ven, los que viajan a otros mundos, los testigos del cambio permanente

y los que viven en el presente continuo en la mayor sencillez, cada uno lo suyo.

Sea cual sea tu camino, tu sufrimiento o la dificultad que se presente, detrás está el amor,

que no depende de nadie, ni de una historia, ni siquiera de ti, y es el bálsamo universal.

Por mucho sufrimiento y carencias que atravieses, siempre habrá detrás un momento pleno,

un momento que será puro y libre, desapegado, hijo de la transparencia y de la libertad,

y cada día se extenderá de manera más colectiva y a lo largo de todo el planeta.

Pero tampoco pueden faltar los sucesos colectivos anunciados por las viejas profecías,

y que hoy son perfectamente visibles como expresión del “final de los tiempos”.

En esta Tierra Gaia es donde el conjunto de la creación es reabsorbido desde el corazón.

Paisajes, plantas, animales y humanos se funden progresivamente en nuestro pecho,

pero no necesitas absorberlos uno a uno, basta con la Intención de la conciencia crística,

y todo se equilibra entre el dar y el recibir, sea a través de la mirada o de las palabras.

Simplemente lleva la atención hacia aquel que amas, y conecta con su corazón..

II

La conciencia no es el alma, sino un poderoso intermediario entre cuerpo y espíritu,

y un instrumento valioso en el camino hasta llegar a la verdad del espíritu uno.

Esto es lo que se llama el proceso de resurrección y exige un Si definitivo,

una entrega tal que cree una atmósfera de gracia, felicidad, transparencia y amor.

Ya la batalla florida está dispuesta y todas las herramientas han sido desplegadas,

más allá de este mundo no hay espacio ni tiempo ni dimensiones, todo es ahora.

La conciencia humana se reunifica a nivel colectivo cambiando tiempo y espacio.

Tenemos que asistir a este desarrollo y vivirlo con conciencia, la verdad sigue aquí,

nunca ha desaparecido, y la atmósfera de amor se expande (con inocencia y humildad),

dejando a un lado las formas, los mundos, el pasado/futuro, las visiones y vibraciones.

El miedo a lo desconocido pasará y la eternidad convivirá un tiempo con lo efímero.

Los cuerpos físicos desaparecerán en luz blanca, será el fin del molde, no de la vida.

Y cada cosa se pondrá en su sitio, sin tener miedo, familiarizándonos con lo desconocido.

Las reticencias y aprensiones se desvanecerán, sin dirigir ni controlar nada, dejando ser.

Ya no habrá sitio para el actor o personaje, ni para el mundo, el demonio y la carne.

Con forma no hay libertad, la libertad del espíritu no cabe en ninguna forma,

ni siquiera en ningún mundo, espacio ni dimensión. Esta fuera de toda limitación.

Aunque para llegar allí cada uno debe quemar su última mochila, sus interferencias,

sus creencias finales, sus costumbres más profundas, sus últimos restos de ilusión.

El fuego del espíritu lo devorará todo, como está sucediendo ya, y todo se intensifica

las reacciones físicas también (mareos, cefaleas, agitación nerviosa, desequilibrios),

porque todo está condicionado por los sucesos elementales en el cielo y la tierra.

No se trata de sufrir o resignarse, sino de atravesar las molestias y ver la eternidad.

Cada día puedes absorber muchas veces la misma esencia de aquel a quien amas,

pero es en la sonrisa, en las palabras y miradas, en los abrazos y actividades

donde se comunica el amor y la inteligencia de la luz, el descenso de la barakah,

acogiendo la esencia de un niño o animal, una raza estelar o de los elementales.

Pero nunca se hace para robar energía (depredación) sino en mutuo intercambio,

ninguno come o es comido, ambos se expanden en las oleadas del amor mutuo.

Y esto va a ser cada día más intenso hasta que toque la campana, aquí y allí,

el momento está a la vuelta de la esquina, más próximo de lo que imaginamos

Y ¿cuál es nuestra función entonces? Educar al grupo, fortalecer lo colectivo,

pronto lo viviremos todos sin necesidad de convocatoria, y habrá un despertar.

La conciencia una despertará y se elevará unida, acelerando la llegada del evento.

¿Por qué siguen naciendo bebés si todo se acaba? Quieren participar en la fiesta,

cada vez mas seres desean tomar parte en carne y hueso en el espectáculo del amor.

Tu cuerpo y la Tierra serán artífices durante estos meses del fin de esta creación,

y todos quieren experimentar la diferencia entre este ser perecedero y la libertad total

aunque eso les fuerce a penetrar en el cuerpo de un bebé, y de todo el cosmos llegan

conciencias sin forma, atravesando multiuniversos, para vivir la libertad en propia carne.

El velo del conjuro que ha durado 300.000 años se ha desconectado definitivamente,

y hemos llegado al fin del sueño de la individuación, abrazando el amor más allá de la luz.

Abandona los esfuerzos y entra en el silencio, deja las creencias y costumbres a un lado,

no pienses nada, no sientas nada, y déjate atravesar por lo que acoges en tu pecho.

Tienes que vivirlo con alegría, dejar que se manifieste sin esfuerzo, solo presencia,

lo mismo que este mensaje está en ti, aunque ni tu ni yo existimos ni somos reales.

El amor que está haciendo descender la matriz crística está más allá de la vibración

y más allá de la conciencia, es anatta, el no ser búdico que es ajeno a las palabras

y solo puede manifestarse con una sonrisa y ojos brillantes, con gratitud en el pecho.

Un amor al que no puedes ofender, como al Sol que te envía cada día sus rayos.

III

Hoy es 1º de noviembre, día de todos los santos y, después de haber descansado

de la Velación nocturna y tras una docena de danzas concheras en el Oratorio,

quizás es un buen momento para recordar que esta fecha es para algunos el final

de un proceso cuya 1ºetapa comenzó a primeros de mayo y duró cuarenta días,

hasta el 16 de Junio en que se fusionaron todas las tramas del espacio/tiempo,

con sus diferentes niveles y dimensiones comenzando la cuenta de 132 días

que han terminado esta pasada semana y tenían como punto álgido el día de ayer.

Los primeros resultados han sido el encendido completo de la merkabah

y la fusión de las tres coronas (de la cabeza, del corazón ascensional y del sacro),

así como la plena activación de la lemniscata sagrada entre el plexo y la fontanela.

Y a pesar de todo eso, preocuparse por las fechas sigue siendo una locura,

porque lo esencial está sucediendo internamente, al margen del caos climático.

La clave central es mantenerse en la serenidad del amor y en la alegría sin objeto.

Dentro no hay reloj ni calendario (ansiedad y mente) solo gozo y beatitud.

Nadie está al margen del citado caos climático y social, pero el sistema gira libre,

porque la matriz condicionante ha desaparecido y la entropía ha tomado el mando,

y especialmente desde mediados de junio todo se ha vuelto espontáneo, sin control,

sin normas preestablecidas, en los sucesos y decisiones de la vida cotidiana.

Todo es posible en el mundo ilusorio porque la sombra tiene la puerta abierta

para dirigir cualquier decisión vital, y los miedos toman el mando sin limitación.

Ayer todo era felicidad o miedo, hoy es beatitud o búsqueda, la reflexión no sirve.

Al margen de tu frecuencia vibratoria, tus chakras, tu conciencia multidimensional,

tu silencio o tu vivencia del amor, lo que vives nunca será un castigo o una prueba

sino la manera de pulir una pequeña esquina de la personalidad que siempre retorna.

Lo esencial es que puedas limpiar esos ángulos sin involucrarte en la ilusión,

sin rechazar la persona, solo transcendiéndola, siendo testigo de los actos de la luz.

Ya no importa el karma ni la edad, solo tu postura para ir pase lo que pase al corazón,

de manera directa a la presencia Yo Soy, y lo que antes te alteraba pronto no lo hará.

Sea la enfermedad o el dolor, el miedo o la ira, descansa en tu pecho como un reflejo.

Esta pasada semana has atravesado un umbral y es hora de que lo experimentes en vivo,

Recupera esa capacidad innata de realinearte con lo que los Melquisedec denominan

“la absorción, la acogida, la transparencia y la humildad”, sientas o no el agujero negro

en el centro del pecho, porque es la inteligencia de la luz la que está actuando en ti.

Desde el sol central de la galaxia este once de noviembre se abre un nuevo portal

que influirá directamente en la composición atómica de los cuatro cuerpos inferiores

(físico, etérico, emocional y mental concreto) y nos abrirá a un nuevo nivel de conciencia.

Y este portal estará abierto en su máxima influencia hasta el día veintidós de Noviembre.

Hay muchas personas que no se interesan externamente por los asuntos espirituales,

ni por las prácticas internas, y no por ello están más atrasados que los que si lo hacen,

porque hay diferentes caminos y un buen puñado de temas kármicos pendientes

que impiden que tenga algún sentido el juzgar, condenar o criticar a nadie.

Si estos próximos días sientes el descenso de estas energías a las que me refiero

está bien, aprovéchalas de la mejor manera, y si no es así pues déjalo pasar,

las energías están ahí, las percibas o no, ya serás consciente de los resultados.

Vienen como una brisa suave y no como un subidón de sustancias psicodélicas,

percibirás el mundo de manera más sutil, entenderás mejor las situaciones,

afrontarás con más serenidad los desafíos y podrás focalizar mejor tus intentos,

materializando en la vida todo lo que desees y plasmando en la realidad tus sueños.

IV

El momento ya está aquí y sin embargo seguimos haciendo programas para el 2020,

porque eso son intenciones y mientras sigamos aquí tienen que continuar su curso.

En todas partes hay conflictos, por eso elige: o vives la guerra o entras en tu pecho.

Pero ‘ponerse en el corazón’ es aún mente, no se trata de que sientas la vibración,

sino algo más interno, lo que resuena con la matriz crística que se acaba de activar.

Entonces entras en la alegría, no necesariamente desbordante, quizás en el silencio.

Si te quejas por una molestia aumenta tu dolor y activas los circuitos memorizados,

incluso si se trata de problemas psíquicos o de traumas infantiles con los padres.

Es así para todo, revives una separación y reactivas el sufrimiento en tu cerebro,

pero no te resistas a la sensación de tristeza, de celos, de abandono, acéptala.

Desde el mes de mayo y especialmente de junio, quizás hayas sentido el plexo solar especialmente en esos días en que comenzó la cuenta atrás para algunas gentes,

y no eran emociones tuyas, pero sentías presión o nauseas, por la frecuencia activada.

Pues eso mismo sucede con la alegría, cuando recurres a ella, despierta el bienestar.

Tienes que afrontar el circulo vicioso colectivo de la competencia y de la depredación,

todo es ego y no se trata de que te cierres a pensarlo, es otra lucha, abandona.

Simplemente deja que todo te atraviese sin hacerle frente, no te opongas a lo que viene.

Hazte disponible a la luz y a la oscuridad sin limitaciones, ábrete al instante sin más,

a lo que venga y disuélvelo en la conciencia, acógelo sin condición alguna y actúa…

Nadie se iluminó con los libros de Krishnamurti o Nisargadatta, era un proceso mental,

pero hoy sus palabras conectan con la realidad que está sucediendo astronómicamente,

con la radiación cósmica, sin hablar de Nibiru ni de Mikhael, son partículas que cambian,

que modifican su función en el universo y ponen fin a la ilusión que sufrimos cada día.

Pensar en la sanación ya es sanar, escribir para transmitir calma ya es aquietar las aguas.

Vivimos en el mundo de la magia directa y cualquier visión racional queda limitada.

Así que elige, o brujería social o la magia del Yo Soy, porque la alegría es ya posible

sin necesidad de que estés metida hasta las cejas en diversas prácticas de espiritualidad.

Qué te molesta? Siempre algún pensamiento que ni siquiera es tuyo, que no te pertenece,

que has pescado fugazmente en el seno del mar del éter porque está disponible allí.

Se consciente de ello y serás libre, pero si te atas al sufrimiento y al lamento permanente

te harás daño, y cuanto más luches contra ello más dolor acumularás en tu cuerpo.

Porque entender la herida del pasado no sirve de nada, solo la proyecta en el cuerpo

tienes que revivirla experimentalmente y calcinarla en la hoguera del pecho.

Tu tendencia es hablar de las causas y racionalizar la alteración, pero hoy no sirve.

De las cervicales y el estómago, el plexo y el estrés, pero la sanación no avanza así.

Has de entrar en la miestesía, la acogida total del otro, sin juzgar su historia, sin culpa,

sin querer resolver un problema puntual situado en un punto de su historia personal,

y eso incluso si ha sufrido una violación, un accidente o ha presenciado un asesinato.

Cada día es menos necesario remover el pasado porque desequilibra tu sistema,

incluso frente a los sucesos agradables que viviste, y no solo aquellos que te alteraron.

V

La única prueba de que vives el presente es si estás o no estás en la alegría interna.

Una alegría más cerca de la serenidad que de la excitación, un sentimiento de lucidez

que te muestra palpablemente si eres libre o no, y solo depende de ti, no de tus recuerdos,

ni de una terapia o maestro, simplemente las experiencias del pasado dejan de molestarte.

Y después de las vivencias, a veces tremendas, desde finales de la primavera pasada

el riesgo se ha ido al lado contrario, a la indiferencia frente al sufrimiento, aunque duela.

Los que hoy se sienten liberados son ajenos a que su conciencia se agarre al sufrimiento.

y por eso a veces no lo valoran suficientemente, y agravan los procesos sin sentido.

Les es necesario invocar la inteligencia de la luz, la perfección de dios en este cuerpo.

Incluso si sientes un gran cabreo, aplaza la reacción hasta mañana y notarás gran alivio.

Acepta no reaccionar y aprende a dar la acogida al adversario, y verás qué sensación…

Sin duda todo es un juego, pero que puede ser muy doloroso si hay sufrimiento.

Todos conocemos situaciones que necesitan de una operación quirúrgica de urgencia,

pero primero acepta plenamente tu cabreo, tus celos, y los de los demás también.

Abraza tu frustración si te sientes así, recoge tu cólera y la que te llega desde el exterior,

Cuanto más asumas todo, incluso en una ruptura de relación, más fácil la superarás.

Es el eterno Instante presente, hic et nunc, el verdadero estado de aceptación del otro.

Y esta alegría es un subidón instantáneo de energía que no necesita magia ni perfección,

no tiene que ver con la supra consciencia ni con la maestría del ensueño o la meditación.

Cada 26000 años cambia el electromagnetismo terrestre a causa de los rayos cósmicos,

cuando volvemos a estar alineados con el centro galáctico, y llega la nueva radiación.

Lo desconocido llega y tienes que aceptarlo sin poner peros ni levantar barreras,

es decir sin dar importancia de nuevo a tu historia personal ni a tus comprensiones…

A veces ayuda que el almacén espiritualista sea ligero y no esté lleno de conocimientos,

pues muchos veteranos no pueden entrar en la alegría tras treinta años de trabajo.

Siguen apegados a sentir la vibración, que es el camino de la supraconciencia,

pero estas vibraciones no les permiten vivir dignamente encarnados en la Tierra.

Sigue unido a lo que amas, aunque parezca un peligro, pero tienes que llegar a ser libre

No te encierres a ti mismo, a pesar de que siempre habrá depredadores, la alegría libera,

no acaba con esas entidades y energías oscuras, pero dejan de poder hacerte daño.

Sufras, estés en conflicto o hayas tenido una experiencia dura, la libertad está a tu lado

y hasta lo intolerable al ser aceptado se vuelve tolerable. Así es como cerramos el ciclo

de la resurrección, la alquimia que empuja nuestra alma hacia el vuelo libre.

No necesitas a nadie, ni a los ángeles ni a dios, fija un nuevo camino porque ya Eres.

Practica la simplicidad, la evidencia de absorberte en todo y en todos, y la felicidad.

Cuando estas premisas se cumplen esa vibración se llama la pulsación del corazón.

VI

“No necesitas ninguna razón para ser feliz”

Tienes que dejar de racionalizar las cosas y de describir lo que te está sucediendo.

Cuando llega el momento en que por fin penetras en el sancta santorum del corazón

o aprendes a absorber o acoger al otro sin ningún límite ni juicio en tu propio pecho,

es cuando mas necesario resulta dejar a un lado los argumentos y las explicaciones.

Simplemente permanece en el cuerpo de gloria, no tienes nada más que hacer.

Cuando integras plenamente al otro y lo absorbes en ti, has alcanzado la libertad.

Pero es realmente el uno en el otro, y cuando se trata de seres de otras dimensiones

la luz puede ser blanca como la de los arcángeles o negra como el Absoluto.
En ese cuerpo estás bien, sin ninguna sombra, ni tampoco hay formas ni nombres,

pero que la luz sea oscura aterroriza a las gentes que solo conocen la dualidad.

En los estados profundos de meditación, en la canalización o en la contemplación,

sin referirme a los estados de ensueño consciente, estás realmente en otra frecuencia,

en altas vibraciones, y nunca hay una entidad externa, es directamente Yo Soy.

Siempre me he situado ahí en el otro lado, y ahora todos compartimos ese estado:

lo aceptes o no, todos estamos en otra realidad en estos momentos, no puedes huir.

Y de verdad, la conciencia ya no es el camino, no evoluciona en lo más mínimo,

han pasado 300.000 años y todo sigue igual dentro de la cúpula de la matrix esclava.

Casi todas las enseñanzas internas se basan en la transformación de la conciencia,

pero esto no funciona, aunque sostenga las esperanzas de todos los idealistas.

Detrás está esa alegría y ese vínculo de amor con los demás seres a los que recibes

en tu corazón, sin depender de su apariencia externa, de su dimensión ni de su mundo.

Tres cuartas partes de la humanidad aún son ajenas a esta experiencia vibracional,

que en su día fue el requisito previo para conseguir la subida vibratoria a nivel planetario.

Pero hoy la vibración no lleva a ningún lado, solo cuenta la ausencia de vibraciones,

el puro silencio y la unidad del ser que te permite vivir la felicidad de satchidananda.

Porque los subidones son ilusorios, se disuelven poco después, aunque te hagan llorar,

aunque sientas despertar elevadas vibraciones en presencia de alguien excepcional,

visible o invisible, o ante un paisaje o una música que te llega a lo más hondo del corazón.

A veces te levantas triste en la obra de teatro, el personaje que eres no es feliz,

pero detrás de todo la Alegría continúa, no está fuera de lo humano sino detrás,

sabiendo que todo es ilusión y aceptándola, pero sin querer acabar con este mundo.

Todos hablan de desconexión, de interrupción tecnológica, apoteosis o fin de los tiempos,

pero lo esencial es la gran multitud sintiendo algo en su pecho que acaba con lo conocido.

Las experiencias te bloquean y vuelven en bucle circular una y otra vez, todo regresa

hasta que aceptes plenamente al otro. Piensa y vive lo que sea, tan solo acoge y libera.

Entonces sentirás el anillo o corona del pecho (toroide), un agujero negro que descansa ahí,

y ese aspirador, ese túnel de eternidad será el camino de tu dicha y énstasis profundo.

VII

Es un abrazo profundo con la sombra, una reconciliación con nuestra historia lejana,

porque se trata no solo de fundirnos con nuestra gente y conocidos que se acercan,

sino también con los reptoides, grises, annunakis, dracos, demonios, y arcontes.

Al principio son como la pimienta cayena cuando no estás acostumbrada al picante,

pero con el tiempo te acostumbras a ello y todo fluye con buenas sensaciones.

Ya no te arrastran sus pensamientos, ni tienes que estar en guardia contra ellos.

Puedes sentir qué tiene un paciente con la intuición, la mano, el canal, la visión,

pero lo que servía hace dos o cuatro años, ahora sirve cada vez menos, es inútil.

Ahora veinte, cincuenta veces al día tienes que aceptar, abrazar y acoger a cada uno,

incluso a ese que no soportas, a tu ex, al cerdo racista, a Trump o al familiar intratable.

Asume que nadie tiene razón y que nadie se equivoca, que nadie es bueno o malo.

No necesitas artilugio alguno para estar presente o ayudar a otros, ni análisis profundos,

ya no sirven los imanes ni cristales, las piedras, las ondas de forma o el magnetismo,

y no conviertas la vigilancia del instante, sea cual sea la situación, en algo obsesivo.

Solo penetra en esa paz y alegría de la vida, testigo del amor del que no es posible hablar,

y toda frustración habrá desaparecido, aunque seas ajeno a las energías y vibraciones,

y no necesitas sentir ni saber nada, ni ser un iniciado, para asumir qué es la verdad.

Y aunque parezca infantil el argumento, hasta el que se encuentra muy mal ahora

está en la posición más adecuada para despertar a esa vivencia del amor profundo.

Y `lachez prise`, dejar ir o soltar amarras, no es evitar toda acción y compromiso,

sino cumplir tu destino, hasta en las obligaciones más duras, pero sin estar involucrado.

Eres transparente y todo te atraviesa, aceptas sin necesidad de entender, sin reaccionar,

Te vuelves un poco perezoso y observador, más que estar continuamente en la reacción.

El plexo y la garganta sufren mucha presión estos meses y se bloquean a menudo,

y cuantas más vueltas das a los recuerdos dolorosos y a los matices que lastiman

mayor alteración sientes, hasta que te abandonas la lucha y todo sale sin obstáculo.

Eres luz y estás ante la inteligencia de la luz, sin creencias ni religiones, ni gurús.

No puedes imitar la alegría, los músculos de la cara lo revelan todo, la sonrisa libera.

Y no puedes decir que estás en la luz si ves dualidad en todas partes, bien y mal.

Porque el mal no existe en el Yo Soy, pero fuera hay manifestaciones de esta oscuridad.

Hemos realizado subidas vibratorias, kriyas, meditaciones, yogas, ahora solo queda la vida,

practicar cada día en las pequeñas cosas, porque aún tienes un cuerpo y el tiempo se va,

tres días o seis meses no tengo ni idea, pero este mundo ya está acabado y sigues vivo.

El fin del mundo se vive en los periódicos cada día, lo vemos morir en cada telediario,

no es mañana, ya ha sucedido, aunque el suceso colectivo tarde unos pocos meses…

“Nadie sabe la fecha excepto el Padre” dijo Jesús y me temo que también se equivocó.

Ni el Padre, ni María Isis, ni nadie puede saber la fecha dentro o fuera de esta cárcel.

La entropía no es ilimitada ni infinita, tampoco el crecimiento de los banqueros Illuminati,

 “al orden por el desorden” (ordo ab chao), pero el desastre es astronómico,

no lo crean ellos, solo sienten el miedo, y lo que nosotros tenemos que sentir es el gozo.

Miyo, Noviembre 2018

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