Sobre la infidelidad masculina

 

CM: Hola Miyo, quiero preguntarte algo. Mi pareja me engaña con otra mujer (que yo sepa) y ha sido un palo enorme ayer al enterarme por los mensajes que le envía. Creía que las cosas nos iban bien. Y ahora estoy muy confusa y con un revoltijo de tripas increíble. Paso del odio al victimismo de la desesperación en un momento, y quiero preguntarte que solución ves tu a la infidelidad. Como hombre aconséjame ¿qué puedo hacer en esta situación? Sólo tengo ganas de salir corriendo, de pegarle e insultarle, aunque se que esa no es la buena respuesta, pero no veo nada claro»…

Saludos C, ánimo en estos difíciles momentos y vamos a reflexionar juntos sobre este tema, tan espinoso y extendido, de la infidelidad masculina.

Hemos nacido para ser libres y en verdad nadie puede poseerte, ni puedes poseer a nadie. Así que tu estado natural es el de vivir independiente y separada, sin contratos matrimoniales o de otro tipo que atenacen tus sentimientos, compartiendo libremente tu vida con aquel que vibra en esos momentos tu corazón. Los hombres diferentes rostros del dios y las mujeres de la diosa (que siempre es Una, sea quien sea la mujer que la represente). Estés con quien estés siempre estarás sola en el momento de la muerte, así que en cualquier separación solo cabe agradecer el amor y la mutua entrega, y seguir con ligereza adelante hasta encontrar a la siguiente pareja que te llevará un poco más lejos en tu comprensión de la vida.

Te sientes desgarrada y eso te hace daño a ti, e incluso a tus hijos si los tienes. El cabreo, la indignación, el odio, el sentirte engañada y despreciada, representan una energía destructiva que acabará enfermándote, aún más si la separación se alarga a través del tiempo. Sin duda que en cualquier pérdida hay dolor, pero es estúpido querer estar con alguien que no te ama o no quiere estar contigo. Es una manera de ofender a la diosa que eres. Pero ¿estar con otra mujer es engañar de verdad a la pareja? No necesariamente.

Veamos. Ni los hombres ni las mujeres somos naturalmente (o genéticamente) monógamos, sino que esta actitud es puramente social, fruto de la cultura/religión/educación a través de los siglos. Y no siempre ha sido así, durante milenios la vida ha sido comunal, tribal, compartida en familia o con diferentes alternativas para elegir. Pero especialmente los hombres valoramos la aventura sentimental, al margen de la situación de estabilidad que vivimos con nuestra pareja permanente. Y eso no es porque hayamos dejado de quererla o porque no funcione fluidamente en las relaciones sexuales, etc. Sino que está dentro de nuestra naturaleza ‘animal’ (tan sagrada por cierto como la espiritual) el abrirnos a lo desconocido, la conquista, la relación múltiple. Por otro lado una relación extra familiar permite muchas veces romper con la rutina y salvaguardar la relación familiar de pareja, que se está volviendo insoportable y opresiva.

Me preguntas qué puedes hacer y sólo puedo aconsejarte un camino. Intenta experimentar también tu la relación amorosa o sexual con otro hombre. Sin hacer ruido, sin ni siquiera decírselo a tu pareja, pero da un salto al vacío y experimenta. De esa manera podrás soportar seguir a su lado sin pasarle cuentas. Llegado el momento oportuno tu pareja se enterará y cuando se entere sufrirá un colapso semejante al que has sufrido tu (los hombres tampoco llevamos bien que nuestras mujeres nos compartan con otro, y estamos más desvalidos que la mujer en el momento de la separación, ya que los dos venimos de madre pero el hombre retorna al arquetipo más infantil al ser abandonado). Así no serás alguien pasiva que sufre el engaño, sino una parte activa que no va a llevarse todo el marrón de semejante situación sobre los hombros.

Y un día tendréis que veros las caras, porque la verdad es que nadie se equivoca con su pareja, y en la gran mayoría de los casos ninguno de los dos quiere dejar al otro ni a la familia. Quizás podáis establecer una relaciones libres, quizás decidáis ser fieles por un tiempo para probar de nuevo, quizás no lo resistáis y acabéis como el rosario de la aurora… Pero lo que no es sano de ninguna manera es enconcharte en ti misma y llenarte de amargura, afirmar a quien quiera oírte que la vida no merece la pena y que el amor es solo mentira, sufrir, acusar, insultar y desbarrar. Así te destruyes y haces imposible que haya una solución de acuerdo, porque guardarás tu rencor a través de los años, y lo proyectarás tarde o temprano como una verdadera arpía, hacia el hombre de turno. No te lamentes y actúa, experimenta, aprovecha la oportunidad de tener mayor libertad, abre nuevos caminos, y asume de una vez por todas que cada ser humano está sólo en la Tierra, unido a mil seres más o menos cercanos, pero solo en lo esencial, y así debe seguir si quiere realizar el verdadero amor y gozar de la libertad. Siempre unida por el amor y la amistad, y siempre felizmente sola. Dolerá un poco, pero no te inmovilizará en la autodestrucción, en la venganza, en  las emociones negativas, ni en el rencor que atraviesa las edades.

Un abrazo y ¡buen Camino!

Miyo

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