Tantra: Luz y fuego, ola y llama, impulso y sentimiento por Miyo

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Tantra: Luz y fuego, ola y llama, impulso y sentimiento por Miyo

(charla en Liuramae: un sencillo acercamiento a los misterios de la energía sexual)

 

Al margen de tus deseos, el tantra no empieza en la entrepierna sino en el silencio meditativo,

en la capacidad que vas desarrollando para sumergirte en un mar de sensaciones y sentimientos.

A lo largo del camino irás calmando los procesos cognitivos ordinarios y las obsesiones sexuales,

provocados por entidades oscuras y arcontes de la matrix que te cabalgan y se alimentan de ti,

inundando tus pensamientos de creencias esclavizantes e interesadamente depredadoras.

No se trata por tanto de acudir a un cursito de cuatro fines de semana sino de una forma de vivir,

en la que avanzas progresivamente mientras despiertas el fuego interno y penetras en el vacío.

La mente desconectada (en el presente) y el pecho abierto son las bases de la alquimia energética,

que no será nunca una tecnología espiritual más, porque solo el sentimiento profundo es capaz

de atravesar las fronteras de la ilusión del sexo posesivo y placentero al que tantos aspiran.

 

El contexto salta en pedazos y la dualidad del control masculino/placer femenino ya no funciona.

Siempre tratamos de la necesidad de que lo femenino sea capaz de incrementar su placer

dejando el papel de sentirse solo un objeto sexual manipulable en manos del ansia masculina,

que solo piensa en sí mismo para satisfacer sus necesidades y no abre el corazón al amor.

Pero es hora de analizar las cosas también desde la perspectiva del otro lado de la ecuación.

La experiencia tántrica a nivel popular se traduce como no eyaculación y prolongación del sexo.

En este pseudo juego, si no hay amor, el hombre se siente limitado por su voluntad y contención,

mientras que la mujer puede volar sin barreras y abrirse libremente al placer y al orgasmo.

Es casi como si se sacrificara lo masculino (voluntad) en aras de la disolución de lo femenino.

El hombre percibe la expansión de la Shakti pero él sigue atento a no despistarse ni un segundo,

temiendo invocar al espíritu yosoy en el pecho para que la diosa le contagie su locura y su entrega.

Es una relación un poco masoquista que mejora cuando también la mujer sacrifica su orgasmo.

Y esto sin contar con los fantasmas que la enorme energía de la sexualidad levanta de las sombras.

Porque el tantra no empieza por los cuerpos desnudos sino por la recapitulación del pasado,

y solo puedes atravesar la puerta al liberar las dos polaridades y arquetipos en ti mism@.

La relación en la sexualidad sagrada o amor mágico es de piel a piel y todo se contagia por ósmosis,

necesitas llegar a ella libre de cargas emocionales y sobre todo de traumas vinculados al cuerpo,

y, como ya he insistido, con una mente capaz de entrar en calma y en silencio, desde el testigo.

¿Cómo fluir y surfear el enorme oleaje del fuego sexual si ofendemos a la diosa con la pornografía?

No se trata de ninguna diosa externa, sino de la shakti interna, y tampoco de ninguna norma moral,

el tema es que el placer por el placer, sin amor, aunque respetable no puede conducir al éxtasis

que es el objetivo esencial del tantra, del sexo al placer, del placer al amor y del amor a la maravilla..

Vientre, pecho y cabeza en una trinidad unificada que nos lanza a otros mundos y dimensiones.

Nada real sucede mientras el fuego de base no asciende por el canal central hasta la fontanela,

o se expande en órbitas circulares desde el pecho, en una esfera que abarca el universo entero..

 

En la tradición tántrica, sean los shaktas o los shivaítas, la sexualidad ocupa un discreto lugar,

sin duda bastante menos de la cuarta parte de la enseñanza tradicional de los rishis antiguos.

Y eso significa que antes de poder encauzar el fuego amoroso por la ‘vía de los dioses’

has tenido que practicar intensamente las respiraciones, las kriyas,, los mantras y yantras,

has limpiado tu vida de recuerdos pasados y te sientes inocente, ligero y transparente.

Si te has liberado de los engramas del pasado, penetras en el silencio y enciendes tus fuegos,

entonces cualquier relación que tengas será naturalmente tántrica, sin tecnología alguna.

En los demás casos, hay que preparar el camino con voluntad focalizada y sentimiento abierto.

Desde las técnicas energéticas sofisticadas del taoísmo, hasta la línea amorosa del shakta.

y desde la no dualidad del shivaísmo de kashmir, hasta los rituales del tantra alquímico occidental.

La tradición antigua se basa en el despertar de la conciencia (tan) y la expansión de energías (tra).

Pero hasta nosotros solo ha llegado una porción casi degenerada por el utilitarismo ciudadano,

vinculada al perfeccionamiento del placer y al juego sexual, que solo es una parte mínima del camino.

Porque antes de llegar al perfeccionamiento de la sexualidad mágica y del amor sagrado hay trabajo,

relacionado con la liberación de la sombra, el silencio meditativo y el encendido de los fuegos.

Si solo quieres sexualidad y jueguecitos excitantes por favor no lo llames tantra, eso es una excusa.

Pero si el objetivo es abrir tu pecho, aunque duela, y fundirte y desaparecer en la unión shiva/shakti,

entonces tendrás que comenzar esa larga sadhana (hoy muy acelerada por los tiempos que vivimos)

que te conducirá hasta el éxtasis de fusión, tras la disolución del personaje que hoy crees represetar.

 

Mientras no recuperes el niño o niña que fuiste nunca conseguirás reconocer tu naturaleza original.

Poner el corazón como centro del camino amoroso es la senda de los amantes de la diosa,

y para ellos y ellas la ascensión del fuego de la kundalini no refleja un Shiva lingam vertical y fálico,

sino una esfera irradiante a partir del pecho que constituye la verdadera merkabah del fuego interno.

Iluminarse no es alcanzar una meta lejana, sino revivir el cuerpo orgásmico de nuestros 3 ó 4 años,

conscientes de los éxtasis estéticos que nos producen las geometrías, el olor de mamá o un maullido.

Con el niño interno se activa el pecho sin memoria, y con el pecho nace la visión tántrica,

un puro sentimiento sin control que te permite estar excitado al máximo y relajado profundamente.

La voluntad masculina del vientre tiende al control y el sexo consciente aúpa viejos fantasmas,

incrementando aún más esa necesidad de voluntad (no polución) y esa sensación de no dejarse ir

y levantando gruesos muros en el pecho, como si eso no fuera cosa nuestra, tan solo un estorbo.

Con esta lógica egótica, todo desemboca en valorar estúpidamente las apariencias para “follar mejor”

y el resto de los objetivos se difuminan sin remedio, manipulando el sentido profundo del tantra…

¿Qué otra cosa podemos hacer como hombres, en medio del abrazo amoroso, que detenernos

y pedir a esa parte femenina interna que se deje contagiar del vuelo de la pareja que abrazamos?

“Déjame sentir el fuego del vientre, la disolución en tu pecho y la fusión de mi mirada en la tuya”

Se trata de que lo masculino enloquezca y lo femenino sea capaz de un cierto dominio energético,

matizando que la mujer no puede galopar sin control sino mantenerse atenta a los signos,

para no arrastrar a lo masculino más allá de sus posibilidades, ni tampoco dejarle perderse,

así que ambos han de vivir la entrega, la relajación, y el mínimo control para seguir la fiesta.

Debe quedar claro que ningún hombre puede con una mujer desbocada persiguiendo el orgasmo.

El amor fluye con movimientos valle muy lentos o en la cumbre de la montaña con ritmo fuerte,

siempre manteniendo largo tiempo el abrazo, con penetración intermitente, hasta fundirse.

La atención de la pareja debe abandonar la zona del bajo vientre y elevarse al pecho/frente,

dejando fuera toda fantasía erótica y entrando plenamente en las sensaciones y sentimientos.

 

Abundan los malos practicantes de tantra que dirigen grupos para tener mujeres disponibles,

pero pronto se encuentran rodeados de ex que crean un verdadero conflicto alrededor.

Así pierden el sueño, se enfrascan en broncas emocionales y poco a poco van aprendiendo.

Huyen hacia un cierto ascetismo que es el punto de origen del que tenían que haber partido,

y pasan una época de cierta misoginia, deseando estar tranquilos y libres de juegos emocionales.

Primero recuerda que la conciencia tiene que ir elevándose desde la familia y sexualidad de la base,

pasando por la autoestima/voluntad y la aceptación de ti mismo, hasta el sentimiento del pecho.

Así que dedica tu vida a la transparencia; limpia los bloqueos varios de los primeros chakras;

recapitula tus emociones y borra tu pasado; corre el riesgo de abrir tu corazón aunque duela;

y sobre todo comprende que tienes que estar al 100% con tu shakti, sin distracción alguna,

ella es la única mujer del universo en el ahora, las demás no existen ni puedes distraerte con ellas.

Así la sadhana avanza por la senda de los dioses del canal central, se eleva chakra a chakra

y vamos dejando libre el camino ascendente de los tres fuegos del sexo, amor y éxtasis.

¿Qué puedo hacer desde donde estoy para seguir el camino de esa visión tántrica arquetípica?

Trata de acumular energía y conciencia, sin despilfarrar tus recursos (emociones, eyaculación)

y permite que la alquimia corporal se desarrolle de la mejor manera hasta transformarlo todo.

Medita en tu pecho, desarrolla tu lado femenino (se creativo y amoroso) e invoca a la shakti

para que descienda, como el espíritu, desde lo alto de tu cabeza y consuma todo a su paso.

 

La no eyaculación, como todo lo esencial de la vida, exige comprensión más que tecnología sexual.

Los hombres dejan de eyacular cuando comprenden que no sirve para nada, debilita no da placer,

despilfarra la energía vital y vacía el cuerpo luminoso, además de sobrecargar en vientre femenino.

Todos sabemos que el hombre como animal de costumbres se mete bajo las sábanas y repite el guión.

por eso es imprescindible que entienda que alargar la relación aumenta el placer más que vaciarse.

Erguido parece un hombre, en la cama es un ratoncillo dominado por la lujuria y sometido al sexo,

él puede reinar en la empresa pero la mujer gobierna en la casa, y por encima de todo en la cama.

Las nuevas generaciones se rebelan contra este esquema  y por eso sienten la atracción del tantra.

Ellas se han vuelto voluntariamente controladoras y ellos demasiado femeninos, ya no se encuentran.

Pasan del egoísmo masculino que, solo pensando en su propio placer, deja insatisfecha a la mujer,

Y saben que eyacular moviendo un rato las caderas no es suficiente para cabalgar juntos el viento.

Intuyen con acierto que el elixir de vida deja huellas energéticas durante años en el vientre femenino…

Entienden que la relación normal impide profundizar en el sentimiento mutuo y fundir los corazones,

dificultando el proceso de elevación del fuego de la kundalini desde la base del sacro (sagrado)

hasta el pecho (amor), la garganta (creatividad), la frente (visión etérea) y la fontanela (éxtasis).

Aquí surge el problema de cómo liberar de bloqueos los pasos fronterizos (plexo solar y garganta),

porque es imposible que la energía fluya si no están liberados de los engramas del pasado.

Si el vientre femenino va por un lado (debido a la represión, miedo o agresividad) y el pecho por otro

entonces la mujer se pondrá como una fiera desbocada en la relación sexual y será difícil frenarla.

Será alguien bipolar, dos personas opuestas, la santa y la golfa, desconocidas entre sí y ajenas.

Por tanto el problema no es sólo masculino (exceso de masturbación, porno, falta de focalización)

sino que puede serlo femenino (vergüenza, miedo, descontrol, ansia de llevar al hombre al orgasmo).

Cuando ambos se unifican empáticamente, están atentos y entregados al otro, unión shiva/shakti,

elevan al unísono el fuego de vida, uno hasta la fontanela y otra irradiando desde la esfera del pecho.

 

He repetido que, para un tantrika, más sensible que la gente común, es casi asqueroso eyacular

y hay algo de esto porque nada puede compararse al placer de una larga relación amorosa.

Se entiende que es una frase provocativa, pero encierra el secreto nuclear del juego tántrico,

sin olvidar que el tántrica detiene la polución mentalmente o presionando debajo de los testículos.

En el amor la mujer descansa en el pecho y el hombre en el vientre, luego juegan a entrar y salir,

a besar y acariciarse, hasta que el hombre incendia con su fuego el vientre femenino.

Después de unos minutos el ardor se propaga hasta el pecho de la mujer, su polo activo,

y ahora es el hombre quien se abandona en el pecho y deja que lo femenino tome el mando,

deja que la Shakti, la diosa, lo inicie en el sentimiento y el gozo, hasta fundirse con su pecho.

Más adelante habrá que fusionar también los cantos y las miradas para perderse en el otro.

A veces el juego dura horas y otras en 10m has llegado al arrobamiento y al éxtasis sin tiempo.

Y el objetivo es lo que cuenta: ir más allá de la mente y hacer el amor en los planos sutiles,

no solo aquí con los cuerpos físicos, sino flotando por encima de ellos en envolturas etéreas.

Hay parejas que te excitan pero nunca te acercan al borde del abismo y otras cercanas a Kali,

con un vientre poderoso y difíciles de controlar, que rápidamente te acercan al vacío consciente.

El tema es complejo y hay líneas tradicionales del tantra que permiten llegar a la eyaculación final.

Todo es más amplio de lo que creemos de manera simplista y hay momentos específicos

en los que resulta más poderoso alargar el abrazo, o sentarse en meditación después del coito,

que el propio encuentro, porque es entonces cuando llegan los ensueños y la fusión de corazones.

Nunca olvides que eyacular es un fraude de ley ante los sentimientos exaltados de la disolución.

Y aunque para un novato la fusión pueda exigir media hora de entrega (como a veces el primer orgasmo),

los o las veteranas con el pecho abierto pueden lograrlo en pocos segundos, incluso sin contacto previo.

La semilla masculina tiene una energía asombrosa, capaz de crear bebés que se hacen mayores,

capaz de construir vainas en las que se introduce el espíritu eterno que yosoy para clonar la vida

y esa energía sagrada, la luz de la merkabah, no debe ser despilfarrada sin sentido cada 24h.

Ni debe sobrecargar el vientre femenino con nuestras memorias negativas encriptadas.

 

Pero volvamos de nuevo a esos momentos sublimes de fusión que el vínculo amoroso nos regala,

abriendo la única ventana de libertad que la matrix no ha podido destruir en la especie humana,

y que finamente han fiscalizado por medio de las estupideces religiosas y la moralina al uso.

No hablamos de un momento planetario o celeste especial, ni de la magia del enamoramiento súbito,

ni siquiera tienes que estar pasando por momentos paradisíacos con tu pareja, simplemente sucede.

El corazón se abre al otro y eso es todo lo necesario para que el misterio rompa el velo y te atrape.

el instante se hace sagrado y más allá del concepto “tantra”, el mithuna fluye en dos-uno-ninguno.

Métete esto entre cabeza y corazón: la eyaculación bloquea el placer y cortocircuita tu energía.

Tienes que sentir la sobrecarga de luz que produce el amor sin espasmo, la fuerza que te transmite,

y entender que incluso cuando tienes sexo con alguien que te excita, si alargas el tiempo del abrazo

surgirá el amor, porque la energía no está quieta y sube al pecho en cuando le das la oportunidad.

Si solo estás 10 o 15 minutos moviendo las caderas, eyaculas y te despides no pasa nada relevante,

pero si pasas 30 ó 60 minutos abrazándote y descansando, acabas creando un vínculo con la pareja.

El amor es como una larga sadhana en la que mantener el objetivo o Intento de disolverse es esencial.

Así que no hay nada como un recetario tantrika, solo un maestr@ que ha elevado su kundalini,

que trabaja con una pareja de discípulos hasta que ambos eleven su fuego y unifiquen su conciencia.

Y lo hace enseñándoles a afrontar las dificultades y debilidades que van surgiendo en los chakras,

plexo o garganta, pecho o frente, no un “aquí está la enseñanza” sino un “aquí trabajamos juntos”.

La realidad es que puedo afirmar sin exageración que el tantra es poco sexual, el sexo es transitorio,

te unes y penetras suavemente lo femenino y te olvidas de la entrepierna en toda la ceremonia.

El sexo despierta el fuego, como una estufa de gas, pero luego lo esencial es que se expanda.

En lo cotidiano el sexo es una descarga de tensiones masculina y deja en mal lugar a la mujer,

que no es tenida en cuenta en sus necesidades ni en la ternura de los juegos que le dan placer.

El hombre hace el amor y se pone a roncar de inmediato, para volver a su loca rutina mañanera.

Tienes que experimentar hasta que no sea el tantra ni mi opinión las que te guíen en este tema,

sino tu vivencia directa de ir con más lentitud, dejar descansar el lingam (cada 20m) y acariciar,

tu comprensión de que es el momento de activar la merkabah del cuerpo de gloria y no de correrte.

 

Cierto que hay mujeres que sienten placer o por lo menos deber cumplido cuando el hombre eyacula,

pero esta tendencia viene del vientre descontrolado, no pacificado por el pecho (corte en el plexo solar).

Lo mismo que la tendencia masculina a descargarse lo antes posible permitió sobrevivir al mundo animal,

antes de que las hembras montadas, bebiendo en la orilla del lago, se giraran y golpearan a los machos.

Existe una técnica de masturbación tántrica muy eficaz y que te llena de energía en vez de vaciarte.

Sirve para los dos, hombre o mujer, y te excitas respirando por el canal central, arriba y abajo,

pero sin llegar nunca al orgasmo ni a la eyaculación, deteniéndote en la frontera del abismo,

pararte un rato, meditar o relajarte sintiendo las energías, y comenzar de nuevo la excitación,

así tres o cuatro veces hasta que te sientas llen@ de energía y definitivamente satisfech@.

No hay nada bueno ni malo, solo saber cuál es el objetivo al que te diriges: aumentar tu energía.

Más energía dispones y más fácil es el control, aunque parezca lo contrario para descargarte,

más buena suerte, más salud, más vínculo con el amor, más alegría, más creatividad, más placer…

Vuelvo a recordarte que los mejores momentos llegan después del acto, en el abrazo posterior,

cuando estás descansando después de una buena batalla florida, son los mejores orgasmos.

La energía que has levantado en la agitación amorosa se eleva en el descanso hacia la cabeza

y llegan profundos ensueños, sensaciones de disolución o el propio silencio meditativo.

Aunque el camino del yoni es contraer-absorber-expulsar, la mujer debe aprender a soltar,

a relajar la zona vaginal en el orgasmo, sin tensar excesivamente su pelvis apretando el lingam.

No hace falta mucho tiempo para una experiencia tántrica, lo esencial es fundir los pechos

y reunificar las energías sin llegar a apagar el fuego de vida con la eyaculación masculina.

Incluso la mujer debe dejar atrás los grandes orgasmos y la eyaculación si la tiene,

porque gastan tanta energía como la experiencia masculina y se trata de acumularla sin límite.

Una fiesta en plan bacalao puede durar una hora de excesos y un subidón tántrico 10m,

la primera con sustancias que agujerean la envoltura luminosa y vacían las reservas de energía.

y el segundo suavemente, mirándose a los ojos y entrando tiernamente en la cueva de la diosa.

Los cuerpos se va adecuando y cada pareja ha de encontrar sus propias posturas amorosas,

distintas de otras parejas según su estructura física, su movilidad, los gustos y la sensibilidad.

Pero olvidaros del sexo, porque en el tantra hay momentos en que la penetración no es sexual,

sino que tiene que ver con el sentimiento unificado o la absorción en la mirada de la amada.

No es necesaria la penetración para que dos se conviertan en uno, es decir ninguno.

 

En la Tierra todos los problemas humanos están relacionados con la Conciencia física implantada.

Tu vida entera está dirigida por una mente incrustada como un parásito en tu plexo solar,

mientras vives una ilusión creada en una cámara del tiempo que encierra tu conciencia.

El temido apocalipsis que se acerca es un desastre, pero solo para el cuerpo físico y para la matrix,

tu considéralo una gran fiesta y recupera la sabiduría del cuerpo inmortal que siempre has sido

Sin duda que muchos morirán, pero esa no es la cuestión sino cuántos aceptarán su cuerpo de gloria,

porque necesariamente para ascender a 5ªD hay que morir a la carne y resucitar en el espíritu.

Muchos de nosotros somos los extraterrestres que a-terrizamos para ayudar a la humanidad,

llegamos de las líneas de tiempo del futuro para incrementar el número de almas que se liberen del yugo,

que renuncien a la estupidez de creer que solo nacemos, seguimos el programa de depredación y morimos.

Esta vez no saldremos de la prisión sin destruirla, no hay paso evolutivo (elevar frecuencias) sino cuántico.

La matrix oscura ha llegado a su fin y nunca más volverá a reinar en este cuadrante galáctico.

1 Response

  1. Marcelo

    Gracias Miyo por tus enseñanzas, si siguiera creyendo en el karma, desearia una vida para experimentar estos caminos, pero ya estoy viejo para estas cosas. Vale lo de la energia, aunque he sido lo mas descontrolado del universo, puedo sentir la diferencia entre eyacular y mantenerse al limite durante mucho tiempo, y si, vale realmente la pena, aunque mas no sea que para tener un orgasmo mucho mas intenso que la eyaculacion. Mi respeto y un abrazo al gran maestro (que junto a otros) cambia la relacion de su tierra con America latina..

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